Esta es la historia de la Lambretta preparada para conseguir récords mundiales de velocidad, en una época donde todo era posible, hasta que un scooter fuera capaz de llegar a los 200 km/h.

Así como hoy en día cualquier scooter de 125 cc simplemente es un vehículo para circular por la ciudad, en los años ’50 Piaggio y Lambretta se disputaban la supremacía para demostrar que su scooter era el más rápido y por lo tanto poder aumentar la cifra de ventas usando este reclamo.
Cuando aparecieron los scooters por 1ª vez, no eran muy apreciados por los motoristas, ya que su rueda pequeña no ofrecía mucha confianza en ciudades y carreteras destrozadas por la Guerra Mundial, por lo tanto las dos marcas se lanzaron a demostrar que sus modelos eran capaces de ir igual de rápidos que cualquier motocicleta.
En contra de lo que pueda parecer, Lambretta le ganó la partida a Vespa, y logró tener los mejores récords de velocidad.
Lambretta quería empezar rompiendo los records anteriores, que en la clase de 125 cc estaban en velocidades medias de poco más de 80 km/h.
Para conseguir superar estos registros, el Moto Club Roma y en particular Massetti Leona, miembro de la Federación Italiana de Motociclismo, hicieron lo posible para cerrar el tráfico ordinario de la autopista Roma-Ostia, en un tramo recto de unos 20 kilómetros de largo.
Para conseguir el ansiado récord, la prueba comenzó el 11 de febrero de 1949 a las 09:32 horas, y terminó el mismo día a las 18:32 horas y por fin Lambretta consiguió mejorar los registros en las 500 millas alcanzando una velocidad media de 95,556 km/h, aunque hubo momentos en que la policía no pudo cortar el tráfico y por tanto la moto tenía que ir más lenta para evitar accidentes, además al llegar al final del tramo tenía que frenar dar la vuelta y volver hacia el principio.
Estos éxitos animaron a Lambretta a seguir adelante e ir a la pista de Montlhéry (Francia) donde se podía exprimir realmente todo el potencial de la motocicleta.
Para esta ocasión se utilizó la misma Lambretta que en el récord anterior, pero para utilizarla en Montlhéry, se le puso un carenado de campana y un depósito de gasolina de mayor capacidad.


El total de récords mundiales conseguidos por Lambretta en esta ocasión fue de 33, con velocidades medias comprendidas entre los 108.250 km/h en el registro de dos horas y 94.517 km/h en 24 horas con un kilometraje total de 2.268 kilómetros, todo ello a pesar de un frío extremo debido a una nevada reciente, y también al sufrimiento de ir cambiando las bombillas que se fundían por la noche, estos récords mundiales se consiguieron con un motor que ofrecía la cifra de 8 CV de potencia a 6.000 vueltas.
Aún así la fábrica y sus técnicos estaban convencidos de que eran capaces de conseguir mejores registros, y el 17 de abril de 1949 volvieron a Montlhéry con el registro de las 48 horas como objetivo.
Los pilotos fueron los mismos, y la moto llevaba un carenado más alto para conseguir una mejor penetración aerodinámica, aunque se intentó conservar la mecánica para la larga de la prueba, a las 11 horas de rodar la velocidad media era ya de 102.067 km/h, mientras que cuando terminó la prueba al cabo de las 48 horas se había conseguido el récord mundial con una velocidad media de 97,639 km/h, realizando un total de 4.687 kilómetros en 48 horas.
Después de llegar a las 48 horas se siguió por tres horas más rompiendo también el récord de los 5.000 kilómetros a una velocidad media de 97,781 km/h.
La gasolina utilizada fue de 100 octanos, con la mezcla de aceite al 10%, y un consumo de poco más de 4 litros a los 100 kilómetros.
Una vez rotos todos los records en distancias largas y medias, Lambretta volvió para conseguir mejorar los registros en distancias cortas con una carrocería mucho más aerodinámica.
En invierno de 1949-1950 existian rumores que Vespa intentaría mejorar sus registros con una motocicleta totalmente carenada.


Para anticiparse a Vespa, Lambretta volvió a Montlhéry el 21 de febrero de 1950 con los pilotos Ambrosini, Masserini y Masetti.
El tiempo no era muy propicio ya que el viento soplaba fuerte, peso a ello consiguieron 5 registrosde record,  los de 50 quilómetros, 50 millas, 100 kilómetros, 100 millas y 1 hora.
La velocidad media alcanzada por la Lambretta mejorada aerodinámicamente, fue de 126.059 km/h en las 50 millas hasta llegar a los 121.353 km/h en 1 hora.
Los éxitos seguían sonriendo a Lambretta, el próximo objetivo era hacer una motocicleta totalmente carenada, la potencia que debía desarrollar era de 18,5 caballos.

Romolo Ferri y Carlo Poggi fueron los pilotos 

El piloto escogido para conducirla fue Romolo Ferri y la prueba se celebró en el tramo recto de la “Fettuccia di Terracina”, un tramo de la Vía Appia, cerca de la ciudad de Terracina. El tráfico quedó cerrado por dos horas.
La primera vuelta al kilómetro fue espectacular a una velocidad media de 195,652 km/h, al circular en la dirección opuesta las ráfagas de viento hicieron que el promedio bajase a 184.615 km/h., no se lograron mejores resultados porque la carretera tenía que volver a ser abierta y no había tiempo para mucho más.
Un mes después de estos buenos resultados, la Lambretta totalmente carenada fue enviada de nuevo a  Monthléry para intentar batir los récords en los kilometrajes cortos y en el registro de una hora.
Carlo Poggi se añadió como piloto a Romolo Ferri, los intentos se realizaron entre el 19 y 27 de mayo y fue una lucha entre los dos pilotos.
El día 19 Poggi batió los registros en los 10 kilómetros, 10 millas, 50 kilómetros y 50 millas con velocidades medias comprendidas entre los 143 y 161 km/h.
El día 23, Romolo Ferri, mejora el récord de los 10 kilómetros (144 km/h en lugar de los 143 km/h de Poggi) y también el de las 10 millas.


El día 25 de mayo Ferri hace los 10 kilómetros a 150 km/h y las 10 millas a 154 km/h, pero Poggi le supera haciendo los 10 kilómetros a 151 km/h y las 10 millas 156 km/h.
Por último el día 28, Ferry consigue el récord de 1 hora haciendo 158,6 kilómetros de esta manera Lambretta pulverizó todos los récords mundiales de distancia corta en la clase de 125 cc, utilizando un motor sin compresor y un carenado tan completo que sólo sobresalía el casco del piloto.
A pesar de haber roto todos los registros Pierluigi Torre estaba convencido de que sería capaz de conseguir superar los 200 km/h, y con este objetivo fueron hacia las autopistas alemanas, concretamente en el tramo entre Munich y Ingolstadt, tramo que ya había sido escenario de muchos récords hechos por las motos y coches alemanes.
La Lambretta totalmente carenada fue modificada en la sección frontal para mejorar al máximo su aerodinámica y la potencia del motor llegó hasta los 21 CV.
El 8 de agosto la Lambretta se puso en marcha consiguiendo finalmente el esperado resultado, y es que en el kilómetro lanzado, la velocidad promedia fue de 201 km/h en la ida y 200 km/h en la vuelta. con una velocidad media de 200,5 km/h, consiguiendo un récord en su clase totalmente inimaginable.
Con esta moto Lambretta logró ganar todo un hito en velocidad máxima conseguida por un scooter.

 

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