Triumph Thruxton | Pura Café Racer
POTENCIA7.3
ERGONOMIA7.8
ACABADOS9.3
SUSPENSIONES8.1
MOTOR8.4
FRENOS8.1
8.2Nota Final
Puntuación de los lectores: (4 Votes)
4.2

La Thruxton representa el estilo de las superbikes que los ingleses hacían en los ’60.

Triumph sabe sacarle el mejor partido a su gama clásica, dónde se engloban las Bonneville en sus distintas variantes desde la T100 a la preciosa Steve McQueen, pasando por la polivalente Scrambler. Dentro de esta amplia gama encontramos el modelo más deportivo, que responde al nombre de Thruxton.
Esta especial motocicleta está inspirada directamente en los modelos llamados Café Racer, unos modelos que nacieron en Inglaterra y que eran transformaciones de motos convencionales en modelos mucho más deportivos.
Es por ello que la Triumph Thruxton enamora a primera vista a todos los amantes de las clásicas deportivas, su pureza de líneas y exquisitez en los acabados la convierten en un objeto de deseo.
Para conseguir hacerse un hueco en el difícil mercado motociclista, Triumph siempre ha tenido que tener unos estándares de calidad superiores a la de sus competidores. Esta filosofía hace que sus motocicletas estén un paso por delante de su competencia, así las nuevas Tiger se sitúan en el top de las trail-ruteras, la Speed Triple lleva años marcando tendencia y las Bonneville son todo un dechado de buenos acabados.

Un modelo para los amantes de las clásicas deportivas

Nuestra invitada no podía ser menos y en parado ya podemos constatar sus buenos detalles. A destacar el impecable acabado de la pintura con las franjas pintadas encima del depósito que le dan ese toque deportivo al estilo de los ’60.
En el depósito encontramos un tapón de gasolina estilo retro dónde destaca el logo en relieve de la marca, también al más puro estilo de las superbike inglesas de la época.
La Thruxton viene equipada de serie con un precioso colín redondo que va encima del asiento y que la convierte en monoplaza, el colín se puede desmontar fácilmente y la moto vuelve a convertirse en biplaza inmediatamente.
Como no podía ser de otra manera, el faro delantero es redondo y cromado, con unos espejos retrovisores que van anclados cómo antiguamente en los puños de goma, el efecto estético es impresionante pero como les pasaba a los de antaño su visibilidad no es excelente.

Motor

El motor forma parte integrante de su especial estética retro, al igual que la pareja de escapes (uno por cada lado) que imitan a los antiguos megáfonos y que le confieren ese toque tan especial de café racer.
El cuadro de instrumentos está formado por dos relojes redondos con fondo blanco, velocímetro y cuenta vueltas, teniendo una pequeña pantalla digital para dar cabida al reloj horario, odómetro y trip.
Encontramos a faltar un reloj de nivel de combustible, pues sólo dispones de chivato luminoso de reserva, y cuando se enciende por precaución, ya tienes que ir a buscar una gasolinera, ya se sabe el sabor retro también tiene sus inconvenientes.
Para poner en marcha esta joya apretamos la maneta izquierda y damos la vuelta al clausor que está situado en el lateral de la columna de dirección, botón de arranque y si es en frio hay que recordar que el estárter es manual y hemos de tirar de la palanca del mismo para ponerla en marcha (otro detalle más para recordarnos que estamos ante una moto de estilo retro),
El clásico bicilíndrico paralelo de Triumph es todo un prodigio de suavidad y no ofrece demasiadas vibraciones para tratarse de un motor con esta arquitectura. La suavidad del embrague y de la palanca de cambios contribuyen a aumentar sus buenas sensaciones.


El motor empuja muy bien desde bajas vueltas y ofrece un gran rendimiento en bajos y medios que es dónde realmente funcionaremos con esta motocicleta, en altos el motor pierde comba, sobretodo porqué con 69 caballos a 7.400 vueltas el bicilindrico pierde fuelle en las subidas.
De todas formas creo que no es ningún inconveniente porqué estamos hablando de una deportiva que quiere replicar a las existentes en los años 60. En cuanto al consumo de gasolina, la Thruxton no es muy gastona situándose en unos 5,5 l/100 km de consumo mixto.

Conducción

Los semi-manillares nos obligan a ir con el cuerpo adelantado, lo que hace que en la circulación por ciudad, se nos carguen las muñecas.
Por carretera la Thruxton esgrime un buen comportamiento en curva, nos tendremos que acostumbrar a la enorme rueda delantera de 18” que marca mucho su estilo de conducción por el efecto de su gran diámetro.
La Thruxton se conduce como las motocicletas de antes, nada de sacar el cuerpo en las curvas, sino que el mismo, tiene que fundirse con la moto y ser uno solo, con las rodillas bien pegadas al depósito disfrutando de la fusión de nuestro cuerpo con la motocicleta.
La Triumph Thruxton es un modelo que nos dará grandes satisfacciones, tanto a nivel de pilotaje como estéticamente hablando, una moto de la que no nos cansaremos, pues es una joya realmente única.

FICHA TÉCNICA
Motor: bicilíndrico 4 tiempos en pararelo calado a 360º
Refrigeración: líquida
Cilindrada: 865 cc
Potencia: 69 caballos a 7400 rpm
Alimentación: inyección electrónica
Diámetro por carrera: 90×68 mm
Neumático delantero: 100/90-18”
Neumático trasero: 130/80-17”
Suspensión delantera: horquilla Kayaba de 41 mm con precarga ajustable
Suspensión trasera: doble amortiguador Kayaba con ajusta de precarga
Freno delantero: disco de 320 mm, con pinza flotante Nissin de 2 pistones
Freno trasero: disco de 255 mm, con pinza flotante Nissin de 2 pistones
Altura asiento: 810 mm
Dimensiones: 2150x830x1095
Peso en orden de marcha: 230 kilos
Precio: 9.995 euros

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